A man with a movie camera: la Feria de Dziga Vertov.
"...la revolución bolchevique triunfó porque Lenin y sus cómplices fueron llevados desde suiza hasta Rusia en un tren sellado del Imperio alemán, atravesando las líneas del frente de la primera guerra mundial."
Alegóricamente la película representa esa etapa de la historia rusa conocida como "el tren sellado". Así como en la historia rusa hay dos momentos: antes y después de la llegada del tren, también en el filme hay dos momentos: antes y depués de la llegada de un tren.
En las primeras escenas del filme no ocurre nada, todo es callado, sosegado, aletargado. Una de las características fundamentales de la historia rusa antes de la revolución es la lentitud de los cambios, la lenta evolución de las clases sociales y de la organización social. La inercia del filme se ve irrumpida con la llegada de un tren. De aquí en adelante todo es movimiento, desasosiego, efervescencia, bullicio, frenesí... revolución. Después de la llegada del tren sellado, la revolución bolchevique se da lugar. En ambos casos hay una constante: la quietud se ve abruptamente irrumpida con el arrivo del tren.
Encuadres a las ruedas de un tren en revolución, a máquinas cíclicas en revolución, aun acentuadas por movimientos circulares de la cámara afirman la intención del filme: alegorizar, válgame usted la expresión, la revolución. Por si este frenesí visual fuera poco, el espectador termina de perturbarse por completo con la musicalización enervantemente frenética. Ver esta película es un boleto de entrada gratis a la feria, donde todo es frenesí y de donde seguramente saldrás mareado y con la cabeza pesada.
Alegóricamente la película representa esa etapa de la historia rusa conocida como "el tren sellado". Así como en la historia rusa hay dos momentos: antes y después de la llegada del tren, también en el filme hay dos momentos: antes y depués de la llegada de un tren.
En las primeras escenas del filme no ocurre nada, todo es callado, sosegado, aletargado. Una de las características fundamentales de la historia rusa antes de la revolución es la lentitud de los cambios, la lenta evolución de las clases sociales y de la organización social. La inercia del filme se ve irrumpida con la llegada de un tren. De aquí en adelante todo es movimiento, desasosiego, efervescencia, bullicio, frenesí... revolución. Después de la llegada del tren sellado, la revolución bolchevique se da lugar. En ambos casos hay una constante: la quietud se ve abruptamente irrumpida con el arrivo del tren.
Encuadres a las ruedas de un tren en revolución, a máquinas cíclicas en revolución, aun acentuadas por movimientos circulares de la cámara afirman la intención del filme: alegorizar, válgame usted la expresión, la revolución. Por si este frenesí visual fuera poco, el espectador termina de perturbarse por completo con la musicalización enervantemente frenética. Ver esta película es un boleto de entrada gratis a la feria, donde todo es frenesí y de donde seguramente saldrás mareado y con la cabeza pesada.


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